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sábado, 14 de febrero de 2026

Ardemos por segunda vez - Tutis, Alebrije Infinito

 

Ardemos por segunda vez - Tutis, Alebrije Infinito


Parecía todo accidental

tu encuentro
las miradas ardientes
el silencio

nuestros cuerpos moviéndose por inercia
como si supieran que hacer
en el calor del momento.

Fuimos madera encendida

Las extremidades
jugaban como flamas
en la cama del cuarto.

El tiempo corría
avivando el incendio
y no había bomberos
que pudieran apagarnos.

Se hizo lo humanamente posible
para mantener el hechizo.

Cuando la noche llegó
solo quedaban cenizas
el humo se había dispersado
regresábamos a la normalidad.

Días después
se presentó la segunda oportunidad.
por unos minutos
fuimos solo brazas
que dejaron
la pasión de la primera vez.


viernes, 14 de febrero de 2025

Dos poemas de Juan Francisco Puente

EL DESVELO

No deberíamos dormir temprano,
sigue la tormenta, el estruendo,
mientras los relámpagos iluminan la habitación
y de su luz se nos ensucia este alimento místico.


Llueve, y por eso tras la puerta hay sombras a salvo del
desprecio. Nadie nos puede ver, nadie debería interrumpir
esta faz de nuestros márgenes.


Nadie ve que nos tocamos, nos hablamos. Repetimos
cosas, ruido de habla, como unos despojados de su prisma.
Nadie va a entendernos este lenguaje, destruido bien y tan
escuchado mal por la luz del foco (que si obedece se apaga,
y si lo queremos, tampoco estamos).


Quién sabe si esto es real, esto que reposa con otro, sin
réprobos. De ellos, sí, deberíamos cuidarnos, que no
nos vean. No dormir temprano. A esta hora,
el ahorcado cuida su cuerda y el cielo
aún da la espalda.



* * * * * 



HISTORIA CONTRARIA


Universo de signos nuestro territorio.
Nosotros, los dos habitantes.
Nuestro hogar, un frágil caos
en el que giramos.

Ahí se da una historia en contra
de cualquier relato a secas,
narra una emoción,
una generosa entrega
donde nos buscamos,
nos arrojamos a nosotros,
a nuestra piel, nuestras venas,
reconstruidas entre el pulso
y el polvo.

Amiga - Amalia Osornio Bravo


¿Qué es la amistad? amistad eres tú.

Te conocí con tu amplia y sincera sonrisa,

tus ojos divertidos brillaban

cuando las cosas cotidianas nos parecían tan divertidas.

Ofrecíamos flores a María en el mes de mayo

con nuestros vestidos blancos cubiertos de encajes,

después del rosario le dábamos una friega a María

con algodones empapados con agua florida

como cuando mi madre me bajaba la fiebre con alcohol.

Pareciera que la madre santísima tuviera escalofríos

y nosotros, con tanto amor, no hacíamos más que maltratarla.

Con el tiempo supimos que se trataba de una valiosa reliquia

pero ese dúo de chiquillas traviesas qué iban a saber de arte.

Todo era motivo de alegría.

Hubiese querido compartir contigo

mi gusto por trepar a los árboles,

las excursiones entre cerros,

nadar en el río o montar a caballo

mas sabía de antemano

que tu madre nunca lo hubiese permitido.

Te miraba al pasar, sentada en la banca frente a tu casa

bajo la sombra del mezquite con tu vestido plisado,

zapatitos de charol y tobilleras blancas

y tu par de coletas adornadas con un amplio moño,

yo con mi largo pelo chino e ingobernable,

mi piel reseca agrietada y requemada por el sol

los viejos tenis agujerados, herencia de mi hermana mayor.

Así pasaron los años y los tiempos cambiaron

desde mi ventana te vi pasar el día de tu boda

en un vehículo adornado con hermosas flores,

ibas sentada en el cofre con tu vestido blanco

y tu velo juguetón retozaba llevado por los aires.

A tu lado iba el novio tomando tu mano

para que no resbalaras

seguían al auto los mariachis

y más atrás la multitud de invitados.

Te veía tan feliz y tu felicidad era la mía.

Llegó la familia y nuestra amistad más fortalecida.

Cuántas veces lloré sobre tu hombro,

fuiste una tumba para mis penas

y sin sentirlo la juventud

poco a poco se nos fue escapando.

La piel se marchitó, los ojos se nublaron

el pelo blanco se volvió, los achaques aparecieron.

Vi morir a tus padres, viste morir a los míos.

Los hijos se fueron y de nuevo solas quedamos

pero te aseguro, amiga, que no me siento sola

porque sé que siempre estarás cuando te necesite,

porque nuestra amistad ha superado todas las pruebas,

ha sido como el oro que se funde en el crisol

y su pureza ¡no tiene valor!

¡GRACIAS A LA VIDA POR TENER UNA AMIGA COMO TÚ!

Los tres estados - Tutis, Alebrije Infinito

Distancia del amigo, de Rosario Castellanos - Tutis, Alebrije Infinito

El viento suena - Eva Ortega


Silencio,

que el viento suena

cuando tu no estás.




Te busco cual rayo

que rompe la piedra

y alumbra la oscuridad.




Tu fuego,

pendiente de mis sueños

anhela nuestro encuentro.




En el desierto,

llegaste justo cuando

menos te esperada.




Iré unida a ti,

igual que una sombra

al plumaje del colibrí.

Los amantes - Alejandro Preciado



Los amantes encubiertos, víctimas de la pasión,
pretenden que son felices creyendo tener razón.
Andando siempre a hurtadillas por los oscuros rincones,
tienen miles de secretos de los que nublan razones.

Se deslizan por el tiempo pasando algunos veranos,
conspirando cada día, sosteniendo mil engaños,
sin poder gritarle al mundo que tienen un gran amor,
reprimen sus emociones, y eso les causa dolor.

Heridas que son profundas, que no se pueden sanar,
son las que el amor provoca, cuando se alimenta mal.
Después de mil ilusiones, de momentos vacilantes,
se hunde en el fango del tiempo la pasión de los amantes.

Llegan terribles palabras, de esas que hieren el alma,
y enseguida los silencios para recobrar la calma.
Pero se dejan mil huellas de ese amor tan reprimido,
lágrimas y eternas quejas, por ser un amor prohibido.

Se van trocando en ausencias las primeras ilusiones;
al borde de la demencia, se hieren los corazones.
Laceraciones profundas que ya no pueden sanar,
lamentos, pleitos y gritos, vociferan sin parar.

Cuando hay la ausencia de un beso, es porque llegó el final,
ya se repitió la historia, que siempre termina igual.
Y vagarán por el mundo, en busca de una ilusión,
en la busca de otros besos, que alivien su corazón.

Dos poemas de Eva Govea





Te cruzaste en mi camino,

en un día de invierno helado

como el silencio que aparece de la nada.

Llegaste fugaz a mi vida

como el peligroso vaivén de las olas,

vas y vienes

en las horas y los días.


Entras en cada amanecer cálido y tierno

sales al atardecer ardiente y abrasador,

en los días nublados eres luz.


Al pasar el tiempo

viajas en mis pensamientos,

me quitas el sueño,

me haces suspirar.



El corazón palpita de emoción

es difícil controlar la pasión,

el deseo se apodera de mi mente

que enciende el fuego en mi interior

al sentir el roce de tu piel contra mi piel.



Atrapada en tu mirada,

prisionera de tu amor

no puedo esperar más,

quiero ser tuya ahora …


He aprendido a quererte desde lejos,

sin palabras y en silencio

porque en la distancia

también se siente,

se acaricia,

se extraña…


* * * * *


Amor prohibido


Amor prohibido porque no estás aquí, sino allá.

Anhelo escapar contigo,

perderme en tu mirada

abrazada a tu cuerpo,

percibir los latidos de tu corazón,

escuchar el susurro de tu voz en mi oído.

Ascender a las estrellas para luego descender

a las profundidades del mar, en un ir y venir entre las agitadas aguas,

olvidándonos del mundo por un instante y ser solo dos.

Alargar los minutos para sentirte cerca.

Solo deseo amarte, sedienta de tu cuerpo, urgida de tus manos.

Explorando nuevos caminos,

Tu piel pegada a mi cuerpo, gozar de tu calor en una efímera noche.

Que dure el tiempo suficiente para permanecer en mis recuerdos,

en mis fantasías, en mis noches de soledad…

Que dure lo que duran los mejores sueños, que cuando se interrumpen

y despiertas, ¡quieres que sean ciertos!



miércoles, 14 de febrero de 2024

Del amor y la amistad - Alejandro Preciado


Hoy es día de la amistad, también es día del amor,

soy un hombre prevenido, del jardín corté una flor.

La luces en tu cabello con una gran elegancia,

se desprende de tu pelo una exquisita fragancia.


Buscaremos en el clóset ropa que esté bien planchada,

usaré mi guayabera, aunque me quede apretada.

Para ti el vestido azul que te hace ver tan hermosa,

tus botas de media caña, y tu sonrisa preciosa.


Nada nos impedirá llegar a un buen restaurante,

nos atenderá un mesero con un atuendo elegante.

Nos ofrecerán la carta de sus mejores bebidas,

invertiré una fortuna en una buena comida.


Un Asti le pediré, no somos tan remilgosos,

y después de algunas copas nos pondremos amorosos.

Esas burbujitas locas siempre me hacen suspirar,

con esos aires de Italia, sí nos vamos a besar.


El vino es un poco caro, habrá que economizar,

tal vez una orden de tacos, ¡la vamos a disfrutar!

De suadero y al pastor, los pediré para ti,

de bistec y de chorizo, esos serán para mí.


Después una jericaya, postre no debe faltar,

para mí un arroz con leche, el que me gusta a rabiar.

Lo excepcional de este día, lo que se siente mejor,

es disfrutar tu mirada, es disfrutar nuestro amor.


martes, 14 de febrero de 2023

Carta de amor - Ofelia Mendoza

Se puede plasmar en una carta de amor la tristeza más profunda por la pérdida de un ser amado, sin dejar a un lado la felicidad por el tiempo compartido. Siempre mío, siempre tuya, siempre nuestro.

Y pasará el tiempo, años tal vez. Toda la vida quizás, y amaría el significado “por toda la eternidad” pues, aunque ya no te veo, no te siento y no te puedo tocar, me gusta pensar que hay momentos, personas y experiencias de la vida que son para siempre, aunque no pueda verte, pero perdurarías en el aire y en alguna parte de todo el universo y eso, amor mío, va a quedar para siempre.

Pero sería la fuerza del corazón la que mueve al cuerpo aun sin voluntad, la fuerza del amor, la fuerza que nos haría derribar cualquier barrera. Esa fuerza de estar juntos, tú en el cielo y yo en la tierra, seguiría de tu mano, imaginaria con la réplica tuya en nuestro hijo, un hombre cabal un hombre de bien.

Tú me enseñarías a amar como solo tú y yo, y compartirías conmigo el basto lenguaje del amor. Ahora tus caricias llegan a mi piel en cada ráfaga de viento y tus besos tocan mis labios en cada gota de lluvia. Por eso sé que estas a mi lado y estarás, al igual que yo, sorprendido junto a mí de que nuestra historia no termina. No puede terminar mientras Dios siga trayendo a mí los mensajes de tu amor y mientras mi piel y mi memoria sigan impregnadas de tu recuerdo.

Con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, siempre tuya, siempre mío, siempre nuestro.

Libre - Beatriz Rodríguez



Fue muy corto nuestro viaje,
enlazadas nuestras manos
vimos un bello paisaje
así mientras nos amamos.

Mucho disfruté la ilusión,
no imaginé que mentías, 
engañar mata la pasión,
tú lioso, yo alegrías.

¡Acabaron tus falacias!
Tuve el valor de alejarme,
tus mentiras son desgracias,
de ellas quiero librarme.

Ahora deseo sanar.
Merezco el amor que te di, 
buscaré paz frente al mar, 
soy feliz porque no mentí.

Solo fue así - María Antonieta Rendón



Hoy por la temporada 
tendré que escribir un poema de amor.

Solo fue así.

Pienso que debió ser amor.
Pienso en sus palabras,
pienso en el silencio,
en lo que dejo el amor
entre lo más profundo.

El amor puede cambiar
pero queda la esencia.

Mientras piensas, vives en lo que pudo ser,
hay un recuerdo, la ilusión de que estuvo ahí.
Tal vez no era el momento preciso
de quedarse para siempre.

El vuelo de la pluma lo podría explicar,
mientras tanto sientes muy adentro
que estuvo ahí,
fueron momentos de espacio tiempo
medido por el corazón.

Eso bastó para que
fuera inmortal 
con un beso.

lunes, 14 de febrero de 2022

Eros y Afrodita - Lelia Acosta



Hoy comprendo que los Dioses, sin mayor preocupación,
Acordaron darle nombre a una bella emoción,
Cuando los cuatro juntos, después de larga reunión,
Al unísono gritaron: ¡Amor! ¡Esa es la decisión!

Afrodita convenció a quien más tarde encontré,
Y yo, seducida por Eros, prontamente accedí,
Dejando entrar al amor con el que siempre soñé
A mi vida y al camino que con gusto emprendí.

Venus me perseguía sin dejarme de mirar,
Cupido la secundaba con las flechas en costal,
Espantada yo corría en un escape brutal,
Tan en desatinado paso, ¡fui por el suelo a rodar!

Semejante encontronazo con el suelo me llevé,
Que mi mente perturbada no alcanzaba a comprender,
Lo que había sucedido, llegando a donde llegué.
A los brazos de Morfeo y pronto… ¡me desperté!

Criatura - Fabiola Amaro


La capa y este antifaz
se quedan quietos.
A nadie le importa
ser heroína en este juego.
Mi condición de enamorada
es requisito de una historieta
con todo y su final no tan feliz.



Amor - Lelia Acosta

Si me llevan y me traen
En palabra me convierto,
Mas entonces ya qué queda
De aquel bello sentimiento

Cuando a mí me dejan libre
Yo me puedo explayar
Recupero hoy mi nombre
Y a volver a comenzar

Cuando dices un “te amo”
Tu oferta me convence
Cuando viene un reclamo
El amor pronto se vence.

En el mundo del abstracto
El amor suele brillar.
¡A firmar un muy buen pacto
Para poderlo tocar!

Hoy no quiero ni pensar
Lo que el amor ha dejado
En mi ser tan lastimado
Que no para de llorar.

Si de amor hoy tú me hablas
Corro y corro sin parar,
Pero si amistad entablas
Tal vez me pueda quedar.

Princesa - Fabiola Amaro

Clavó su mirada en mí, con el gesto preciso de otro rostro, una fusión de emociones pasando de la indiferencia al dolor, golpe a la razón. Me quitó la sonrisa inocente, mi corona. Me dejó un gastado sombrero de arlequín, sarcasmo, locura.

domingo, 14 de febrero de 2021

Dos poemas - Fabiola Amaro


Cae
estreméceme.

Habita como las palabras
en los gestos de una noche amorosa.

Cólmame, nombra todo
con el suave tono de tu vientre.


*****
Insectario 18
(Repelente para un hombre apasionado)

Quién me asegura que no tomarás
de mi sangre cuando duerma

Habría que verte
tan íntimo
ceñido a mi cuello
de la vena a la boca

Quiero hablar de un depredador
de una rara especie de mosquito
de tu lengua
la noche

Sin embargo;
me veo en el espejo vulnerable y pálida

Estoy viva.

Recinto y otras imágenes (fragmentos) - Carlos Pellicer

viernes, 14 de febrero de 2020

En un punto del espacio yo te amo - María Maricela

A pesar de la distancia, la cual ya es un abismo,
ahí estamos abrazados, convertidos en un grisáceo brillante astro

Este amor perpetúa un instante del espacio
Algunos lo llaman pasado y yo lo llamo eterno
¿Quién ha de engañar al universo y de las estrellas arrebatar el brillo?

Ahí están tus ojos mirando los míos
Ahí está tu voz llamando mi nombre
Hay dos lazos plateados, danzando en vaivenes del tiempo

Y no importa si hoy estás ausente
Ausente está todo aquello que yo amo
y aun así estamos viajando…
ni dormidos ni despiertos 
¡viajando!