martes, 14 de febrero de 2023

Recomendaciones

Pedí a asistentes de los talleres literarios del Centro de las Artes y la Casa López Velarde jugar al "basta" con películas, novelas, poemas y canciones románticas o eróticas. Aquí algunas de las respuestas:

Películas: El amante, El libro de cabecera, La casa del lago, La chica del arete de perla, Lolita, El último tango en París, La secretaria, La la land, De mor sexo y otras perversiones, Your name, A él no le gustas tanto, La propuesta, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Scott Pilgrim contra el mundo, 

Novelas: Memorias de una geisha, El lector, Los amantes de Praga, Cuentos inenarrables, Las batallas en el desierto, H de Harry, Orgullo y prejuicio, cualquiera de Edgar Allan Poe, Para que no me olvides, Romeo y Julieta, Las ventajas de ser invisible, 

Canciones: Canción para el viento (Perotá Chingò), La ciudad de la furia, El país de la lujuria, Entre caníbales, Agúita de melón, Historia de un amor, Love is, Monster (EXO), I can falling in love, The love is a bitch, Ojos color sol (Calle 13), Cruce de pieles, ¿Quién fuera? (Silvio Rodríguez), Don (Miranda!)

Series: Los años maravillosos, Wanda-Visión, Robots love and dead, True beauty, 

Poemas: La escritura (Óscar Oliva), Los amorosos (Jaime Sabines), Me dueles,  Miradas de Sísifo, Idilio salvaje

Pintura: La dspedida (Remedios Varo)

Carta de amor - Ofelia Mendoza

Se puede plasmar en una carta de amor la tristeza más profunda por la pérdida de un ser amado, sin dejar a un lado la felicidad por el tiempo compartido. Siempre mío, siempre tuya, siempre nuestro.

Y pasará el tiempo, años tal vez. Toda la vida quizás, y amaría el significado “por toda la eternidad” pues, aunque ya no te veo, no te siento y no te puedo tocar, me gusta pensar que hay momentos, personas y experiencias de la vida que son para siempre, aunque no pueda verte, pero perdurarías en el aire y en alguna parte de todo el universo y eso, amor mío, va a quedar para siempre.

Pero sería la fuerza del corazón la que mueve al cuerpo aun sin voluntad, la fuerza del amor, la fuerza que nos haría derribar cualquier barrera. Esa fuerza de estar juntos, tú en el cielo y yo en la tierra, seguiría de tu mano, imaginaria con la réplica tuya en nuestro hijo, un hombre cabal un hombre de bien.

Tú me enseñarías a amar como solo tú y yo, y compartirías conmigo el basto lenguaje del amor. Ahora tus caricias llegan a mi piel en cada ráfaga de viento y tus besos tocan mis labios en cada gota de lluvia. Por eso sé que estas a mi lado y estarás, al igual que yo, sorprendido junto a mí de que nuestra historia no termina. No puede terminar mientras Dios siga trayendo a mí los mensajes de tu amor y mientras mi piel y mi memoria sigan impregnadas de tu recuerdo.

Con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, siempre tuya, siempre mío, siempre nuestro.

Libre - Beatriz Rodríguez



Fue muy corto nuestro viaje,
enlazadas nuestras manos
vimos un bello paisaje
así mientras nos amamos.

Mucho disfruté la ilusión,
no imaginé que mentías, 
engañar mata la pasión,
tú lioso, yo alegrías.

¡Acabaron tus falacias!
Tuve el valor de alejarme,
tus mentiras son desgracias,
de ellas quiero librarme.

Ahora deseo sanar.
Merezco el amor que te di, 
buscaré paz frente al mar, 
soy feliz porque no mentí.

13 de febrero... y posteriores - David Octavio González

Querido diario: 

Te ruego que ignores todo lo que escribí antes en estas páginas sobre el amor romántico. Por favor, no me culpes, entiende que por lo general quien escribe sobre el amor en realidad escribe desde el desconocimiento total.

Incluso podría pensar en lo poco objetivo que es tal encomienda, el amor desde las letras del enamorado es un coctel de químicos cerebrales y palabras calzadas para expresar aquello que se desborda desde el corazón.

Ya sé, diario. Me vas a decir que el corazón tiene que ver, pero justo por él es mi argumento: el corazón ni tiene que ver pero tampoco sabemos dónde vive el amor, al menos el amor romántico. Cuando nos duele el amor decimos que nos rompieron el corazón.

Cómo te decía respecto a quienes escriben sobre el amor, son los menos adecuados. Es porque como el filósofo, poeta y religioso que escriben sobre el amor, son ellos los que menos lo entienden. El filósofo ronda desde la duda, el poeta transforma el lenguaje y el religioso cree, pero al final del día son los que menos lo entienden porque son los que más rechazan el amor romántico.

Los músicos y los viajantes son otro fenómeno. Ellos no se quedan a vivir el amor, gozan y se van. Los músicos parecen entender el amor, escriben e interpretan canciones que los enamorados juran que son lo que ellos están viviendo, pero es una trampa y nada más.

Los jóvenes dicen que enamoran de verdad, pero no son correspondidos, y se enamoran de una idea que no siempre corresponde a la persona de la que se enamoran, pero como son jóvenes tienen tiempo para abrir los ojos.

Yo ya no estoy joven, querido diario. Ya viví las más terribles derrotas amorosas, creí y descreí. Hoy, como ya te dije, es martes 13, fecha donde el conquistador Hernán Cortéz fue derrotado y en la noche triste lloró.

Diario: 

Siempre que he necesitado un hombro para llorar, quien me escuche o lea. Tú ahí estás, diario. Tus páginas se mojaron de mis lágrimas y siempre tú, diario.

No es descabellado, ahora que me he rendido al amor romántico, y tú me has acompañado, seas quien me levanté y cure mis pedazos, diario. Pondré sobre mi pecho palpitante tus pastas y rociaré mi perfume, te llevaré a todos lados y te presumiré frente a mis amigos.

Ya sé, diario, no hay secretos entre nosotros. Esto será perfecto, nadie podrá ver lo que en ti escribo porque te colocaré un cerrojo, y cada noche con mi lápiz deslizaré esas palabras que te harán lucir llenito.

Ay diario, ahora que somos algo más que quien escribe y quien es escrito. Quiero que sepas que somos el uno para el otro y que estuviste frente a mi desde hace tanto tiempo.

Siempre tuyo, con amor tipográfico,

Darío


Solo fue así - María Antonieta Rendón



Hoy por la temporada 
tendré que escribir un poema de amor.

Solo fue así.

Pienso que debió ser amor.
Pienso en sus palabras,
pienso en el silencio,
en lo que dejo el amor
entre lo más profundo.

El amor puede cambiar
pero queda la esencia.

Mientras piensas, vives en lo que pudo ser,
hay un recuerdo, la ilusión de que estuvo ahí.
Tal vez no era el momento preciso
de quedarse para siempre.

El vuelo de la pluma lo podría explicar,
mientras tanto sientes muy adentro
que estuvo ahí,
fueron momentos de espacio tiempo
medido por el corazón.

Eso bastó para que
fuera inmortal 
con un beso.

lunes, 14 de febrero de 2022

Eros y Afrodita - Lelia Acosta



Hoy comprendo que los Dioses, sin mayor preocupación,
Acordaron darle nombre a una bella emoción,
Cuando los cuatro juntos, después de larga reunión,
Al unísono gritaron: ¡Amor! ¡Esa es la decisión!

Afrodita convenció a quien más tarde encontré,
Y yo, seducida por Eros, prontamente accedí,
Dejando entrar al amor con el que siempre soñé
A mi vida y al camino que con gusto emprendí.

Venus me perseguía sin dejarme de mirar,
Cupido la secundaba con las flechas en costal,
Espantada yo corría en un escape brutal,
Tan en desatinado paso, ¡fui por el suelo a rodar!

Semejante encontronazo con el suelo me llevé,
Que mi mente perturbada no alcanzaba a comprender,
Lo que había sucedido, llegando a donde llegué.
A los brazos de Morfeo y pronto… ¡me desperté!

El recuerdo - Mónica Reynaga Mendoza


Sigo esperando, aún tengo la ilusión de verte de nuevo. Hace mucho que ya nadie viene ni habita esta ciudad, en ocasiones me parece ver a alguien transitar entre la densa neblina que perdura en el día y las noches. No sé lo que son realmente, esas figuras están ahí por un momento y después nada, ya no más. Y así transcurren los días desde la ventana de la casa que solíamos habitar con nuestro amor.

Ya nadie viene a esta ciudad maldita, en donde he de pasar mis últimos días junto a tu recuerdo, como última esperanza de que aún tengo la oportunidad de verte. He querido terminar con todo y por fin estar a tu lado, pero temo que si yo desaparezco al final ya no existirá nadie más que te recuerde. Alguien como tú no merece la verdadera condena de la muerte.

Desde que tengo memoria habito aquí, aunque este lugar no era lo que es ahora. Casi lo aborrezco; sin embargo, no me permito hacerlo porque gracias a que aquí nací te conocí. Eras la mujer más hermosa que había visto en mi vida, bastaba con que sonrieras para iluminar todo mi día, la neblina no existía en tus ojos y yo era afortunado de observar tal acontecimiento. Adoraba acariciar tu largo cabello, liso, castaño, impregnado con el olor de las flores del jardín; deslizaba mis dedos por él hasta encontrar tu cuerpo, tu bello y frágil cuerpo.

He vivido tantos años en esta habitación que ya es difícil saber cuándo es hoy y cuándo es ayer. Mi infierno personal solamente te tiene a ti como rayo de luz...

¿Lo escuchaste? Alguien llamó a la puerta. Esos ruidos que no son humanos se asoman de vez en cuando por los rincones de la entrada. Lo que sea que está detrás de ella no puede ser humano, pero no tengo miedo. Si lograran entrar pienso que al menos así lograría verte. Los ruidos terminan.

Cierro los ojos.

Elizabeth, me hiciste el hombre más feliz del mundo cuando aceptaste casarte conmigo, ¿por qué te fuiste? Te busqué como loco por la ciudad, yo sabía… sabía que tu cuerpo estaba en el jardín, pero ¿y tu alma? Después de buscar por años decidí venir a este cuarto. Te espero. Todos los días espero ver tu silueta entre aquellas sombras que surgen de la neblina. Todos los días espero ver a tu alma entre alguna de ellas, y en ese momento sin dudarlo, abriría la puerta para encontrarme contigo.

Mi alma está atrapada aquí para siempre. Quizás, sólo quizás, yo también soy parte de un recuerdo.